lunes, 19 de julio de 2010

Palestina

La noche de Jerusalén es invadida por obreros que huyen del asfixiante calor y masiva afluencia de turistas diurnos, y acompañados por los pequeños comerciantes que no pierden ni un minuto el afàn negociador tan propio de estas tierras.
Como hace casi dos mi años, el profeta les haría compañía, como ya hizo con mercaderes y prostitutas, para indignación de sacerdotes, fariseos y demàs seguidores de La Ley.

No hay comentarios:

Publicar un comentario